Hace años fue el auténtico caballo de batalla de la oposición con anteriores equipos de gobierno, y no sólo desde la oposición política sino también desde la vecinal. De aquellos años ya poco queda sino el insigne lugar. En cambio, hablar con diferentes vecinos acerca del Pecho de las Cuevas en esta Marbella de hoy en día, la conversación te lleva siempre a un mismo punto: el estado deplorable en que se halla, por un lado la horrenda fuente allí construida (que se encuentra sin uso hace meses) y que es todo un homenaje al mal gusto y ausencia de sentido común; por otro el camino de acceso al complejo deportivo que se encuentra en la cima del pequeño cerro, que no ha recibido la visita de operarios de limpieza en meses (o en años...); y en último lugar, en las dos parcelas de la discordia política hace años, que se han convertido en un auténtico vertedero en pleno centro de la ciudad. Qué pena...
Desde que las máquinas arrasaron medio monte en su día, e ignorando si la cuestión se encuentra en los Juzgados, lo cierto es que durante años, la dejadez se ha adueñado de un lugar que podría ser idílico, y que se ha convertido en un rincón desagradable para el ciudadano. Hace años, la subida o la bajada al “Poli” (como los lugareños llamamos al polideportivo Paco Cantos) era un agradable paseo donde podías contemplar numerosa vegetación y las pequeñas cuevas que se suceden (y en donde hace muchas décadas, vivían “Mariquita Rojo” y el “Conejero”, unos personajes curiosos en la historia de Marbella). En cambio ahora, la única opción que nos queda es la ascensión a través de los casi ciento cincuenta escalones que conforman la fuente antes mencionada y el segundo tramo de escalinata. Y todo ello, con una decoración que no va más allá de árboles caídos, restos de botellas, bolsas de basura y hasta un carro de la compra lanzado por el hueco existente entre la fuente y una de las parcelas anexas...

Cierto es que existe un importante desnivel entre el Pecho de las Cuevas y la avenida Jacinto Benavente, pero que se podría por lo pronto limpiar; después adecentar con flores, luminarias o mobiliario urbano; seguidamente dar parte a los agentes del orden para que de cuando en vez se dieran un paseo por la zona; y en última instancia, pensar en la forma de darle un sentido a ese pequeño monte situado en pleno casco urbano, sobre todo porque personas con algún grado de minusvalía (o padres que suben / bajan con niños además de los respectivos carros, bicicletas, etc.) puedan acceder a un lugar desde donde se contemplan unas inmejorables vistas de la ciudad. De hecho, en ciudades como Bilbao, con importantes desniveles debido a la especial orografía del terreno, han establecido medios como rampas o ascensores para salvar esas dificultades.
Un lugar tan céntrico, tan visitado y con tanta historia como el Pecho de las Cuevas, no debe seguir ni un minuto más en el estado de abandono en el que se encuentra. La obligación como ciudadano es denunciar ese hecho. El de las autoridades competentes, tomar nota y actuar.
1 comentario:
Soy un vecino de marbella de 42 años ;marbellero de adopcion ,ya que aqui vivo desde hace 22 años,
hay que luchar y alzar la voz por este sitio tan emblematico y tambien situado ,y del que el deterioro no se debe dejar ni un minuto mas para que haga lo que esta haciendo.Creo que tenemos cosas tan hermosas,que no hay que hacerlas ni fabricarlas y que tengamos este paraje tan estupendo ,del cual cuando me doy una caminata o carrerita disfruto tanto ,pero al mismo tiempo me desilusiono al ver tanta suciedad y lo peor es que cualquier dia un incendio nos va a doler la cabeza con el .Levantemonos todos a pedir este cambio en este paraje.
levantemos todoS YA
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