Tostón de Halloween

Por Juan Luis Gámez Ortúzar (escrito el 2 de noviembre de 2008)


En un reciente artículo comentaba la falta de raíces en Marbella, y como algunas tradiciones perviven y otras lo hacen “a trancas y barrancas”. Pues bien, este fin de semana hemos tenido que asistir, en la medida en que la lluvia lo ha permitido o impedido, a un nuevo capítulo de este proceso anti tradición española que vivimos, ya no sólo en esta ciudad, sino en todo el país, favoreciendo siempre costumbres venidas de tierras lejanas, y que en algunos casos nos las han metido hasta en la sopa.

Durante la semana pasada no dejé de observar carteles anunciando la celebración de la noche de los muertos (o Halloween, patochada americana donde las haya), ignorando al mismo tiempo, por completo, el recordatorio de la fiesta popular del Tostón (fiesta popular marbellera y sampedreña donde las haya), por no hablar de las páginas o minutos que algunos medios han dedicado a la ridícula fiesta del terror, que si bien tiene un origen celta, han sido los norteamericanos -como siempre- los que la han popularizado y nos han machacado literalmente estos días con calabazas, golosinas y lo que es peor, nos enseñan diferentes disfraces que te hacen pensar que el carnaval se ha adelantado al mes de Noviembre. No hay nada más ridículo que ver grupos de niños y niñas imitando lo que ven en las películas, pidiendo caramelos por el Casco Antiguo de Marbella (con la que caía el viernes...) y pronunciando la absurda frase de “¿trato o truco?”, por no hablar de cómo algunos pequeños lloraban desconsoladamente al verse disfrazados y llenos de sangre, con cabezas en la mano... sin saber qué hacían así vestidos y por qué iban asustando a los demás...

Ahora bien, ¿quién pone freno a este continuo desarraigo en nuestras costumbres? Ahora no ha tocado las dichosas calabazas y los disfraces, pero en mes y medio, el señor de la barba blanca y el traje colorado... nos inundará a todas horas, con la excusa de que los Reyes Magos vienen muy tarde y los niños no pueden disfrutar de los juguetes. ¿Hasta cuándo vamos a tener que estar sometidos al yugo comercial americano? Pienso que mucha culpa de ello la tienen aquellas personas encargadas de educar e instruir a los más pequeños, es decir, los padres y los profesores. Si en vez de prestarle durante la semana pasada tanta atención a la celebración de una fiesta que poco o nada tiene que ver con la historia de nuestro pueblo (pueblo en sentido geográfico y demográfico), y se preocuparan por intentar difundir algunas de las, desgraciadamente, pocas tradiciones que nos quedan, en algo ayudarían a la pervivencia de las mismas.

Poco a poco, los ciudadanos de Marbella disfrutamos menos del Día del Tostón. Esta vez la culpa la han tenido la copiosas lluvias caídas en los últimos días, pero es cierto que cada vez se difunde en menor medida aquella tradición de pasar un día en el campo, comiendo castañas en lugares como Juanar, Nagüeles o Los Monjes. Porque las acampadas que se hacían antaño quedan ya demasiado lejos... Algunos prefieren dejarse imbuir por la televisión, las campañas de marketing, y el establecimiento de tradiciones anglosajonas.

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